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Etiqueta: objetivos

Alto rendimiento creativo

¿Qué tiene un equipo que alcanza el alto rendimiento creativo? Nos obsesionamos continuamente con la idea, con el proyecto en sí mismo, con los resultados. No somos capaces de ver que para  llevar a cabo nuestra misión de sacar proyectos complejos en entornos cambiantes debemos ser creativos no solo técnicamente sino también en la forma que tenemos de trabajar juntos. Lo  interesante y complejo es la interacción humana.

Para empezar, debemos juntar los ingredientes críticos: un equipo diverso. La innovación jamás surge de personas iguales y ese es uno de los grandes errores que cometen muchos. Busca la incómoda y potente riqueza que se produce en el complemento. Es increíble poder ensamblar pensamientos diferentes para poder mirar los obstáculos y éxitos desde múltiples perspectivas. Solo la diversidad te podrá dar este regalo. Solo la diversidad se acerca a la verdad y a la innovación. 

Pero esta unión es solo el principio. Un equipo diverso necesita ser alimentado continuamente y descubrir día a día nuevas formas de interactuar. Es necesario potenciar el talento. No podemos confundir la estructura de organización con la de comunicación. La organización no puede jamás obstaculizar la comunicación libre y abierta. Necesitamos líderes, mentores, directores, si. Pero también necesitamos estimular la autonomía. Ofrecer sugerencias cuando sea necesario pero también apartarse para dar espacio para crear. Guiar pero también meternos “en el barro” cuando otros necesiten propuestas, ideas, consejos. 

La responsabilidad de descubrir y solucionar problemas tiene que ser asignada a cada persona del equipo, desde el director hasta el becario, desde el comité hasta la línea de montaje. Quizás la persona que está mas cerca del cliente es la que descubre los mayores obstáculos. Cada uno tiene que tener la habilidad de detectarlos y sugerir cambios. La confianza de dar libertad para llevar a cabo sus propias soluciones. La satisfacción de arreglar lo que esta roto es enorme y debemos expandir esta sensación en todos los rincones de la empresa.

Sin franqueza no puede haber confianza. Sin confianza, la colaboración creativa es imposible.

 

Los sistemas, los objetivos, los equilibrios.

Lo ha vuelto a hacer. Me removió la primera vez y, hoy que he vuelto a verla, sigo dándole vueltas a algunas cuestiones.

Whiplash, una película que narra la historia de dos personas que se encuentran a través de la música y de la interpretación que cada uno de ellos hace de la vida, sus vidas.

  • Una obsesión, que puede matar o encumbrar…aunque ¿dónde?
  • Una fijación que deja personas por el camino, cuando se trata de conseguir el objetivo…¿cuántas personas?¿qué representan esas personas?
  • Un objetivo, que te cuestiona a ti mismo, te reta, te descubre, te hace vibrar, te mata…
  • Un talento explotador y a veces mal explotado.
  • Un liderazgo cuestionable.
  • Un entorno donde los compañeros de sueños, fatigas y obsesiones, se «mimetizan» con el entorno…

Ese entorno del que hablábamos hace unos días, bajo el título «El sistema y yo» y donde precisamente apuntábamos las tres maneras que teníamos de relacionarnos con él: «mimetizarse», rebelarse contra él o salir de él. 

Nuestra joven promesa del jazz (Neiman, uno de sus protagonistas) prueba con las tres opciones y tras su particular travesía del desierto, se reencuentra, dando cierto sentido así a la más que cuestionable praxis de su maestro (Fletcher, el otro protagonista de esta historia).

Una historia que ganó 3 Oscar, 2 premios BAFTA, 1 Globo de  Oro, entre otros reconocimientos. Algo más de dos horas de película con contenido intenso para pensar y una banda sonora para deleitar los oídos.

¿Cómo son tus metas?

A la hora de empezar un nuevo periodo en nuestra vida o un nuevo proyecto profesional, normalmente acompañamos este decisivo momento con una lista de propósitos o retos que nos gustaría alcanzar. Para llevarlo a término y no caer en la frustración o la decepción  si no conseguimos lo que nos hemos propuesto, debemos seguir unas premisas básicas:

– Debemos ser concretos a la hora de proponernos nuevas metas, definiendo claramente el qué, el cuánto y el dónde.

– Debemos poder medir nuestras mejoras. De este modo sabremos si estamos cerca o lejos del objetivo marcado.

– Debemos marcarnos objetivos alcanzables. A todos nos gusta soñar, pero en estos casos, debemos ser realistas y marcarnos metas que sean alcanzables teniendo en cuenta los recursos de que disponemos y nuestra propia motivación. De este modo evitaremos futuras decepciones y podremos reajustar las metas en caso necesario.

– Debemos marcarnos una franja temporal para acometer nuestro objetivo. Las metas deben plantearse con fechas concretas, para evitar dilatarlas en el tiempo y ayudarnos a priorizar.

El secreto para acercarnos a la consecución de nuestros objetivos es empezar determinando y cumpliendo las anteriores premisas… ¿comenzamos?

¿Dónde estoy? ¿Dónde quiero estar?

Un proceso de desarrollo personal, creemos que ha de surgir de un análisis del gap entre “dónde estoy”/ “cómo estoy”, con respecto de “dónde quiero estar”/ “cómo quiero estar.

Esto implica, como punto de partida del proceso, que es necesario realizar un ejercicio profundo y a menudo complejo para identificar el ESTADO del coachee, haciendo que aflore su estado emocional, y que también su cerebro racional analice su momento y valore el nivel de satisfacción.

Hay una parte de este ejercicio de identificación que es introspectivo: el participante debe bucear en sus experiencias, en sus emociones…Aunque en general es un ejercicio que no tiene por qué ser complejo, hay personas a las que les puede generar dolor, al mirarse en el espejo y no verse como les gustaría verse…

Nuestra experiencia nos dice que, en muchas ocasiones, no es tanto verse peor de lo que querrían lo que genera dolor, sino la consciencia de las incoherencias que han hecho que el sujeto se haya alejado del camino que deseaba seguir para conseguir sus propósitos. 

Y por supuesto, también hay muchas ocasiones en que el ejercicio es atractivo para el coachee, ¡sobre todo por lo novedoso! Es impresionante la cantidad de personas que te dicen que nunca se habían parado a pensar en ellos: en lo que quieren, en cómo de lejos están de ello, en el camino para conseguirlo…

Naturalmente, este descubrimiento, que es esencial para iniciar un proceso de desarrollo personal, abre alternativas de actuación inexploradas y es frecuente que dé lugar a un estado emocional ilusionado, que estimule la proactividad.

Con frecuencia, es mucho más sencillo identificar “dónde quiero estar”, o “cómo quiero estar”, pues a ello sí se dedica de manera consciente o inconsciente mucho más tiempo.

Pero en este caso, es muy importante que el sujeto identifique indicadores que le ayuden a saber “cómo saber” que ha llegado al estado deseado: cuál sería el diálogo interior, las sensaciones, los retos conseguidos…

Una vez identificado el estado actual y el estado deseado, hay que identificar los caminos que llevan del uno al otro. Pero ya será en otro post.

 

¿Sabemos comunicar de manera asertiva?

Antes de analizar nuestra forma de comunicarnos queremos detenernos a explicar brevemente el concepto de asertividad. Una palabra que sirve para designar una cualidad del ser humano que a priori se nos resiste y a veces es complicada de desarrollar.

Asertividad es la cualidad de una persona para desarrollar una estrategia de comunicación ubicada entre la pasividad y la agresividad.

Mediante la asertividad podemos comunicar de forma clara y precisa nuestras ideas, pensamientos, valores…haciéndolos prevalecer sobre los de nuestro interlocutor, pero son que éste se sienta agredido.

El liderazgo por ejemplo es una competencia que generalmente no se da sin la asertividad, ya que desde ella, es más fácil conducir o guiar a las personas que tenemos a nuestro cargo o a quienes sencillamente no tienen esta cualidad.

Pongámonos ante el típico ejemplo de alguien a quien se le encomienda el desempeño de una acción que no se contempla en su rol .  Esta persona tiene dos opciones: acepta el encargo a pesar del trastorno que puede suponer en su planificación o consecución de sus objetivos o bien de manera educada y clara, explica los motivos por los que rechaza esta propuesta y los argumenta desde hechos concretos.

Cuando tenemos clara nuestra visión del mundo y a dónde encaminamos nuestros pasos,  si además contamos con la habilidad para comunicarlo de forma asertiva, tendremos una buena parte del camino al éxito asegurado.

Al comunicarnos asertivamente estamos manifestando nuestro punto de vista y lo que queremos lograr sin temor alguno a ser juzgado.  La persona asertiva, exige lo que debe exigir desde el respeto a los demás.

Podemos concluir pues diciendo que, el ejercicio de la asertividad forja nuestro carácter y personalidad siempre y cuando se practique desde el respeto y la tolerancia a los demás.